¿Saben algo acerca de Villena? Yo sólo sabía de ella una cosa, que estaba en el interior de la provincia de Alicante... hasta que un día, recibí un correo electrónico con un extraño encabezamiento: La bibliotecaria rogando... Avancé en la lectura de su extenso texto y, a medida que las frases se iban desgranando, la sorpresa se fue tiñendo de alegría. El mensaje en cuestión provenía de Ana, bibliotecaria de Villena, y en él, en un tono desenfadado y cercano, me daba cuenta de la presencia de Sombras de otoño en el grupo de lectura que allí funciona: Café con libros. Como es obvio de inmediato contacté con ella, sorprendido sobre todo por el hecho de que mi obra hubiera llegado hasta allí, teniendo en cuenta las graves carencias que, en materia de distribución y marketing, tiene que vencer su difusión. Ana se reveló como una mujer vital y apasionada por su trabajo, tal cual había demostrado en la redacción de su correo electrónico y así entablamos una serie de contactos virtuales que, si todo va bien, desembocaran en mi futura presencia allí...
Lo que yo llamo habitual, y cariñosamente, el Expediente Villena, en referencia a la famosa serie televisiva Expediente X, es una de esas cosas, y no digo que haya pocas, que lo animan a uno a persistir en la divisa que da nombre a mi web: valelapenaintentarlo, siempre vale la pena intentar materializar los sueños, expresar lo que llevamos dentro, arriesgar venciendo los miedos... he tardado casi cincuenta años en alcanzar esta percepción de las cosas, como el príncipe de Shreck, he subido las altas montañas, he descendido a las simas más profundas, he cruzado el ardiente desierto y el mar embravecido y, sobre todo, he deambulado por ciénagas envueltas en penumbra, pero ahora, en buena parte gracias a acontecimientos como el de Villena, enfrento el camino de la vida con la perspectiva de que siempre vale la pena intentarlo.
Os dejo con este pequeño homenaje a Villena, adonde estoy deseando acudir, a Ana, a la gente de su grupo de lectura –Café con libros- y a todos aquellos que no se conforman con ver la tele y buscan algo más que llevarse al espíritu.